
El otro día estaba en la micro cansadísima, con un hombre blanco durmiendo sobre mi... entonces empezaron a subir toda clase de pasajeros con potencial de cederles el asiento, abuelas, ect... evalué la situación un momento y recurría la "vieja técnica" de hacerse el dormido...y mientras cerraba los ojos descubrí que al contrario de cuando uno es niño, ya no era un operación complicada, ya, a estas alturas de la vida, hacerse el dormido no dá risa....
Pensé en el por qué de la diferencia, si era la situación diferente, o quizás porque con el transcurso de los años uno tiene más cosas tristes en que pensar para no reirse...